Tinta de protesta: el graffiti como política en movimiento
Cuando el sistema borra rostros, el aerosol los devuelve. El graffiti no pide permiso: denuncia, honra y resiste. Y lo hace en colores que no caben en ningún partido.
Cuando el sistema borra rostros, el aerosol los devuelve. El graffiti no pide permiso: denuncia, honra y resiste. Y lo hace en colores que no caben en ningún partido.